Prácticas en empresas

Durante el Máster se compaginan el estudio con prácticas en empresa. Las prácticas tendrán una duración mínima de 225 horas presenciales en la empresa. Durante este tiempo el alumno desarrollará, en la práctica, los conceptos adquiridos durante el curso.

Para la realización de las prácticas se firmará un convenio entre las distintas partes y los alumnos  estarán cubiertos por un seguro de accidentes. Algunas de las más de 200 empresas en las que los estudiantes máster trabajan y han realizado prácticas:

gestion

• Tenemos convenios actualizados con más de 200 empresas.

• Son las empresas las que cuando tienen una necesidad que cubrir (baja, punta de trabajo, nuevo proyecto, ampliación, implantación de nueva norma, certificación y recertificación, nueva planta…) nos solicitan alumnos en prácticas. Este es el único requisito que ponemos a las empresas, que tengan una necesidad que cubrir.

• A los alumnos se les pregunta sobre sus preferencias respecto al ámbito de las prácticas en función del máster cursado.

• En función del perfil demandado por la empresa y las preferencias del alumno, seleccionamos 4-5-6… (según los alumnos disponibles) CV’s y los enviamos.

• La empresa, generalmente mediante entrevista, selecciona el alumno/a para las prácticas.

• Empresa y alumno cierran condiciones (horario, duración, remuneración…). En este punto sí intervenimos con el alumno para orientar y si es necesario mediamos con la empresa (evitar que el horario no respete las horas de clase, resolver dudas de alta seguridad social, remuneración…), pero no fijamos las condiciones.

• Comienzan las prácticas y se renovarán tantas veces como alumno y empresa quieran siempre y cuando no se supere el límite máximo de horas y sea como máximo hasta finales de 2020.

• Aunque no es requisito que se remuneren, sí aconsejamos que las empresas lo hagan y la realidad es que el 100% de las prácticas fueron remuneradas el curso 2018-2019  y en el 2019-2020 el 95% hasta marzo de 2020. 

Por parte del máster aseguramos que todos los alumnos realizan prácticas y que tendrán tantas oportunidades como sean necesarias para que les seleccionen en una empresa (aunque unos empiezan antes y otros después).

Esta forma de gestionar las prácticas asegura al alumno que en el “peor” de los casos, realizará unas (o varias) prácticas reales-útiles, que le servirán como referencia a la hora de buscar trabajo y en el “mejor” de los casos, una oferta laboral a la finalización de las mismas si se dan otras circunstancias necesarias (buen rendimiento del alumno, afinidad con responsables-tutores, necesidad de la empresa de larga duración, recursos por parte de la empresa para contratar…), cosa que todos los años sucede.

Prácticas útiles y reales.